El asesino serial favorito de todos lleva una doble vida, por un lado es un experto forense del Departamento de Homicidios de la Policía de Miami al que todo el mundo quiere, y por el otro un asesino serial justiciero.  Su gran debilidad es la sangre, sus ganas de integrarse a la sociedad son pocas, y sus emociones son nulas. Entrenado por su padre adoptivo para controlar su apetito mortal de sangre, Dexter sigue estrictamente su propio código moral: sólo mata criminales que no han podido ser llevados ante la justicia. Dexter: fresco como una salpicadura de sangre.