MARIAN MARVAL DÍAZ
@MarianMarvalD

 

Tomar un objeto de una casa o de una tienda, puede ser juzgado por alguien como un simple hurto, pero más allá de unos dedos rápidos para quedarse con lo ajeno, esto puede ser un caso de cleptomanía.

En la psicología, la cleptomanía es definida como un desorden mental complejo en el que la persona siente el impulso repetitivo de robar objetos, que en la mayoría de los casos no usará luego o no los venderá y suelen ser de valor insignificante. Por lo general, la persona que roba lo hace en supermercados, tiendas o incluso en hogares de conocidos.

Una vez que la persona sustrae el objeto siente placer o alivio, pero unos momentos después empieza a experimentar culpa. Según la Enciclopedia de Desordenes Mentales, el cleptómano, con frecuencia padece de otras condiciones como depresión, desorden obsesivo-compulsivo, bulimia y trastorno bipolar, por mencionar algunos.

De la misma manera, durante el momento de cometer el hurto se siente bajo mucha presión y ansiedad, añade la publicación médica. Asimismo, suele afectar más a mujeres que a hombres.

“Estudios sugieren que 0.6% de la población general puede tener este desorden y es más común en mujeres. En pacientes que tienen historial de desorden obsesivo-compulsivo, algunas investigaciones sugieren que en el 7% se relacionan con cleptomanía. Mientras que en otros reportes hay 65% de relación entre la cleptomanía y la bulimia”, señala la Enciclopedia de Desórdenes Mentales.

Esta condición comienza a manifestarse en la adolescencia y a principio de los veinte, indican los expertos, por esta razón se aconseja a los padres saber de dónde vienen los objetos que sus hijos traen a la casa.

La página web www.mundomamas.com aconseja a los padres con hijos cleptómanos que primero conozcan el problema y que no los traten como delincuentes, ya que se está frente a un problema psicológico.

Cuando una celebridad se lleva algo sin pagar de una tienda, rápidamente se piensa en la cleptomanía como una razón. Por ejemplo, la actriz Lindsay Lohan fue acusada de llevarse de una tienda una cadena de diamantes en 2009, y antes había sido acusada de robar un abrigo de visón y un rólex. A penas, a finales de agosto de este año, la policía la interrogó por la desaparición de unos lentes de sol y unos relojes, valorados en $100.000, en una casa donde la actriz se encontraba fiesteando.

En otros casos, hasta los más poderosos de la política, se ven señalados por supuesta cleptomanía, así tildó la prensa internacional al presidente de la República Checa, Vaclav Klaus cuando estaba de visita en Chile. En un video se ve cuando el gobernante, al lado de su par chileno, Sebastián Piñera, abre una caja que contenía una pluma y se la guarda en el bolsillo.

Los medios de comunicación rápidamente comenzaron a bromear con que se trataba de un hurto, pero los voceros de la Presidencia Checa, dijeron que había sido un regalo.

Sea cual sea la razón, los especialistas coinciden en que para tratar la cleptomanía es necesaria la terapia cognitiva y emocional, y especialmente el apoyo de los familiares y seres queridos.

 

FUENTES:

http://www.cnn.com/HEALTH/library/kleptomania/DS01034.html

http://www.minddisorders.com/Kau-Nu/Kleptomania.html#b

http://www.mundomamas.com/12004_los_ninos_y_adolescentes_cleptomanos.html

http://www.laprensacolombiana.com/mundo/salud/1854-cleptomania

http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=&cat=28&id_nota=729150

http://www.shopliftingprevention.org/WhatNASPOffers/NRC/PublicEducStats.htm